MADRES PROFESIONALES ... Y MALABARISTAS


Después de tanta lucha, la gran mayoría de las mujeres tienen la oportunidad de desarrollarse profesionalmente, ganando terreno en el mundo laboral. Ahora bien, ¿qué pasa cuando ese desarrollo profesional gana más terreno que el mundo de la familia, sobre todo el de la crianza? ¿Cómo lograr tener éxito en la vocación sin descuidar la crianza? Con esto no quiero decir que sea perjudicial lograr una carrera laboral mientras se tiene una familia. Al contrario, haber logrado formar parte del mundo del mercado es lo que ha permitido a las mujeres formarse académicamente, ser económicamente independientes. Sin embargo, hay una realidad que generalmente convive en la mayoría de las madres profesionales que es el sentimiento de culpa por no poder pasar más tiempo con los hijos y por dejarlos al cuidado de terceros, incluso si son los propios abuelos. Creo que en realidad es una cuestión de lograr equilibrar la balanza entre ambos mundos; algo que no siempre es fácil.

Un ejemplo que captura esa tensión es la película The Roses (2025). Si bien lo que se cuenta es el enfrentamiento a muerte entre Ivy Rose (Olivia Colman) y su marido, Theo Rose (Benedict Cumberbatch), a partir de las implicancias competitivas que trae el despegue profesional como chef de Ivy y el fracaso de un proyecto de arquitectura de Theo, también se muestra cómo pierde fuerza el vínculo entre Ivy y sus hijos, ya que Theo pasa a tener el rol de criarlos. Ivy toma conciencia de esta realidad por lo que no deja de sentirse afligida, pero su trabajo, cada vez más exitoso y demandante, la obliga a estar fuera de casa la mayor parte del tiempo. Es más, acuerda con Theo, ahora sin un proyecto en el que trabajar (salvo tiempo más adelante cuando construye la nueva casa), en que él quede a cargo de los chicos. Por supuesto, al mismo tiempo ella está emocionada por lo que ha logrado, ya que finalmente, se siente realizada por haber cumplido su sueño de ser una gran chef, el cual dejó de lado cuando formó una familia. Sin embargo, ahora que dejó de ser la figura principal de crianza para insertarse en el mundo laboral, ella no logra equilibrar la balanza.

Desde luego, hay muchas otras realidades con respecto a la crianza de los hijos cuando la madre es una profesional. Conozco a otras madres que prácticamente hacen malabares entre la crianza de los hijos y la vida profesional. El tema es complejo, y hay mucho que se puede agregar y argumentar. De todas maneras, creo que no hay una receta o regla única para lograr un balance justo entre el trabajo y la crianza de los hijos. La realidad de cada familia, las posibilidades de cada uno, el tipo de trabajo y/u otras cuestiones influyen en esa balanza, no siempre equilibrada en ambos lados.

Eyer, E. (2020, 28 de diciembre). Madre con su bebé durante la jornada laboral [Fotografía]. Pexels. https://www.pexels.com/es-es/foto/padre-nino-bebe-infantil-6319819/

LINK A LA VERSION EN INGLES: Professional Mothers... and Jugglers



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